Desde ALD-X España destacamos su legado humano y el impacto de Andex, cuya labor hemos vivido de primera mano en el hospital Virgen del Rocío de Sevilla.
La sociedad despide estos días a María Luisa Guardiola, fundadora de Andex, una figura clave en el acompañamiento a niños con enfermedades graves y sus familias. Su historia, marcada por la pérdida de su hija, dio origen a una asociación que durante décadas ha transformado la atención y el apoyo en oncohematología pediátrica, impulsando tanto la investigación como la humanización hospitalaria.

Desde ALD-X España queremos sumarnos al reconocimiento a su trayectoria y, especialmente, expresar nuestro agradecimiento. Como padres, hemos vivido de cerca la realidad hospitalaria en la planta de oncohematología pediátrica, acompañando a dos de nuestros niños durante sus trasplantes de médula y posterior recuperación.
Por ello, podemos dar fe del enorme valor del trabajo que allí se realiza, tanto por parte del personal sanitario como del equipo de Andex. Su implicación, cercanía y profesionalidad marcan una diferencia real en momentos especialmente difíciles para las familias.
María Luisa Guardiola deja un legado que va mucho más allá de una organización: deja un modelo de acompañamiento, compromiso y humanidad que seguirá siendo referencia para todas las asociaciones que trabajan al lado de los pacientes y sus familias.



